Cierto rey tenía un narrador que solía contar cada noche cinco historias. Una noche, el rey no podía dormirse y pidió escuchar algunos cuentos más. El le contó tres cuentos más, pero breves. El rey pidió otros, pero el narrador se negó: le parecía, en realidad, que ya había contado muchos.
- Me has contado muchos cuentos, pero todos ellos muy breves – dijo el rey. - Quiero uno que tenga muchas palabras y entonces te dejaré ir a dormir.
El narrador aceptó y comenzó así:
- Un paisano, que poseía mil monedas, fue a una feria donde compró dos mil ovejas, a seis denarios cada una. Mientras volvía, se produjo una gran inundación. Muy preocupado porque no había puente ni podía vadear el río desbordado, el paisano se puso a buscar un modo de cruzar a la otra orilla con sus ovejas. Encontró finalmente un pequeño barco en el que, aparte de él, tan sólo cabían dos ovejas. Obligado por la necesidad, cargo allí dos ovejas y cruzó con ellas.
Al llegar a este punto, el narrador se durmió. Sin embargo, el rey lo despertó y le ordenó que terminara el cuento.
- Se trata de un río muy ancho, de una embarcación muy pequeña y de un rebaño innumerable – argumentó el narrador. - Deja que el paisano cruce todas las ovejas. Cuando él termine, proseguiré esta historia que he comenzado.
Petrus Alfonsi.
- Me has contado muchos cuentos, pero todos ellos muy breves – dijo el rey. - Quiero uno que tenga muchas palabras y entonces te dejaré ir a dormir.
El narrador aceptó y comenzó así:
- Un paisano, que poseía mil monedas, fue a una feria donde compró dos mil ovejas, a seis denarios cada una. Mientras volvía, se produjo una gran inundación. Muy preocupado porque no había puente ni podía vadear el río desbordado, el paisano se puso a buscar un modo de cruzar a la otra orilla con sus ovejas. Encontró finalmente un pequeño barco en el que, aparte de él, tan sólo cabían dos ovejas. Obligado por la necesidad, cargo allí dos ovejas y cruzó con ellas.
Al llegar a este punto, el narrador se durmió. Sin embargo, el rey lo despertó y le ordenó que terminara el cuento.
- Se trata de un río muy ancho, de una embarcación muy pequeña y de un rebaño innumerable – argumentó el narrador. - Deja que el paisano cruce todas las ovejas. Cuando él termine, proseguiré esta historia que he comenzado.
Petrus Alfonsi.


1 Comments:
que bela história!
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