Dos de Jorge Luis y su madre.
Una más o menos conocida:
Doña Leonor recibe una llamada en la que se la amenaza de muerte a ella y a su hijo, quién la hace se identifica como "un buen peronista".
La respuesta de la madre de Borges, dicen, que fue esta:
"Mire,señor, mi hijo sale todos los días a la diez de la mañana de mi casa, por lo tanto usted no tiene más que esperarlo y matarlo. En cuanto a mi, ya tengo tantos años encima que le aconsejo que deje de perder el tiempo hablando por teléfono porque si no se apura, me le muero antes"
La otra me la contó hace años un amigo fotógrafo que trabajaba autónomamente para una revista.
En una ocasión una redactora le pide que la acompañe porque ha de entrevistar a Borges. En la casa de la calle Maipú los recibe doña Leonor. Después de intercambiar cuatro formalidades, la señora se retira, pero antes de comenzar la entrevista, Borges, refiréndose a su madre, les confiesa:"La pobre reza todo el día para que Dios se acuerde de ella y cada noche se acuesta con la esperanza de que esa sea la última, pero a la mañana se despierta llorando porque aún no se ha muerto"
Comentário de um leitor a um post de Eduardo Berti.
Una más o menos conocida:
Doña Leonor recibe una llamada en la que se la amenaza de muerte a ella y a su hijo, quién la hace se identifica como "un buen peronista".
La respuesta de la madre de Borges, dicen, que fue esta:
"Mire,señor, mi hijo sale todos los días a la diez de la mañana de mi casa, por lo tanto usted no tiene más que esperarlo y matarlo. En cuanto a mi, ya tengo tantos años encima que le aconsejo que deje de perder el tiempo hablando por teléfono porque si no se apura, me le muero antes"
La otra me la contó hace años un amigo fotógrafo que trabajaba autónomamente para una revista.
En una ocasión una redactora le pide que la acompañe porque ha de entrevistar a Borges. En la casa de la calle Maipú los recibe doña Leonor. Después de intercambiar cuatro formalidades, la señora se retira, pero antes de comenzar la entrevista, Borges, refiréndose a su madre, les confiesa:"La pobre reza todo el día para que Dios se acuerde de ella y cada noche se acuesta con la esperanza de que esa sea la última, pero a la mañana se despierta llorando porque aún no se ha muerto"
Comentário de um leitor a um post de Eduardo Berti.


0 Comments:
Enviar um comentário
<< Home